PAUSA.

VAMOS

DE NUEVO

Acompañarlas/los y ser fuente de consulta confiable y cercana, puede ayudar a las y los adolescentes a tomarse el tiempo para pensar y decidir.

Recursos de Educación Integral de la Sexualidad

FAMILIAS

Para hablar de sexualidad con nuestros hijas e hijos, no necesitamos ser expertas/os, lo importante es acompañarlas/os, tener buena disposición, generar clima de confianza, dialogar y tratar de escuchar y comprender. A través de las charlas podemos identificar las situaciones que atraviesan en su vida diaria e incentivarlas/os a que hagan una pausa y reflexionen acerca de lo que puede suceder; sobre lo que quieren y lo que no, y/o identifiquen situaciones que potencialmente les pueden hacer daño.

Me parece muy importante hablarle a mi hija  de estos temas porque no quiero que le pase como como a mi, que nunca me hablaron en mi casa y quedé embarazada a los 15.
Ana, Paraguay
Tengo 6 hijos de distintas edades, y me da vergüenza cuando ellos  me preguntan cosas de estos temas,  igual trato siempre de responderles y si no se algo, les digo.
Juana, Bolivia
Como padre, le hablo a mi hijo  de que debe usar preservativo, y hasta  lo acompañé a comprarlos la primera vez para que se animara.
Jorge, Perú

PREGUNTAS PARA REFLEXIONAR

  • ¿Tus hijas/os te preguntaron cosas vinculadas con la sexualidad? Por ejemplo, ¿qué es tener relaciones sexuales? o ¿cómo hay que cuidarse para no quedar embarazada?

  • ¿Te pusieron incómoda/o sus preguntas? ¿Qué hiciste?

7 CONSEJOS PARA MADRES Y PADRES PREOCUPADOS

Enamoramiento
  • Es común que mujeres y varones tengan diversas experiencias de búsqueda y enamoramiento. Los adultos los deben acompañar, prestando atención al tipo de vínculos que establecen. Es una oportunidad para conversar acerca de los temas que hacen al cuidado de sí y de su pareja. Hay que evitar “mirar” estas reaciones desde “nuestras vivencias” , permitirles a nuestras hijas e hijos construir su historia.

Violencia
  • Puede haber vínculos desagradables, en los cuales se observan comportamientos que implican situaciones de violencia. Debemos estar atentos a los celos excesivos, el alejamiento del resto de las amistades, el control de la vestimenta. Es responsabilidad de las madres y padres, advertir y conversar sobre estos temas, ya que son fundamentales para la construcción de un vínculo saludable. Existen líneas telefónicas gratuitas a las que se puede recurrir por consultas y asesoramiento.

Primera vez
  • Las y los adultos deben tener presente que la “primera vez” ocurrirá cuando la pareja lo decida. Si bien es deseable que ocurra tras un proceso de crecimiento de los integrantes de la pareja, no siempre sucede así. No existe un momento predeterminado ni una edad concreta, siempre se debe promover el diálogo, el cuidado y el respeto por los tiempos de cada uno. Cuanta más información reciban las y los adolescentes mayor será la posibilidad de que esta experiencia sea agradable y placentera.

Respeto
  • En la familia las y los adolescentes deben sentir nuestro respeto y cariño sin importar si se sienten atraídos por personas de igual o diferente sexo. Aún si la orientación de su deseo sexual no coincide con nuestras expectativas, debe primar el respeto y la aceptación de nuestras hijas e hijos tal cual son. Solamente de esta forma construiremos un vínculo afectivo positivo.

Orientación
  • Si nos sentimos sin certezas, recordemos que existen múltiples personas y lugares ( en al ámbito de la salud, la educación) a los que podemos recurrir. Reconocer nuestras limitaciones será el primer paso para encontrar una salida que beneficie a la familia.

Conversaciones diversas
  • Cada familia puede conversar sobre sexualidad de una manera particular pero – en todos los casos – es importante generar espacios de diálogo, escucha e información para tomar decisiones; respetar la diversidad, reafirmando que no hay una sola manera de vivir la sexualidad (siempre deben sentir nuestro apoyo y que como familia, lo que más queremos, es que sean felices); estar atentos a los tipos de vínculos que establecen, sobre todo para pensar juntos si están basados en la desigualdad, el maltrato o la violencia que muchas veces comienzan desde el noviazgo o en las primeras parejas.

Reconocer situaciones diversas
  • Violencia física: cuando existen golpes, quemaduras, patadas, tirones de pelos, pellizcos o empujones. Violencia psicológica: los celos excesivos, el acoso, los continuos mensajes a través del celular para saber dónde están, con quiénes y que están haciendo, los enojos frecuentes, el prohibir vestirse de tal manera o los comportamientos y conductas que anulan al otro (humillar, destratar, burlarse, limitar la libertad, etc.), cuando se le rompen las cosas, cuando se le quitan, esconden o queman las pertenencias. Violencia sexual: hacer que alguien tenga cualquier actividad sexual aunque no quiera (besos, caricias, relaciones sexuales, tocar/se las parte íntimas, hacerle ver pornografía, sacarle fotos, compartir fotos intimas sin consentimiento, etc.).

MATERIALES PARA PROFUNDIZAR